4 Consejos psicológicos más eficaces para mejorar su vida y hacer que la gente como usted

Los 4 mejores trucos que aprendí mientras estudiaba psicología en la universidad y estaba alrededor del desarrollo personal en mi tiempo libre son:

Si quieres que los demás se abran a ti o te gusten, haz que sean lo más importante del mundo.

En psicología esto se conoce como «Escucha Activa». Todo lo que tiene que hacer es prestarles toda su atención cuando hablen. Hay varias maneras de implementarlo:

Piensa que tienes que hacer una presentación de una hora de duración sobre lo que hablaron al día siguiente.
Actúa como si tuvieran algo que compartir que te diera un millón de dólares.
Escucha como lo harías si estuvieras hablando con tu héroe o dios.
Si lo hace, se asegurará de que preste toda su atención a lo que dicen. La diferencia es diminuta en tus ojos, pero el efecto subconsciente que tiene es enorme! La gente lo sentirá y le encantará hablar con usted, porque usted les hace sentir que son importantes. Que es uno de los sentimientos más buscados del mundo.

Trate de pasar un día entero prestando atención completa a todos y obtenga sus respuestas al día siguiente. Usted se sorprenderá de la diferencia que esto hizo para ellos.

Ya ves lo que piensas.

Usemos un ejemplo para esto. Un conductor que cree en el estereotipo de que las mujeres son malas conductoras verá tanto a los malos conductores que son hombres y mujeres como a los buenos conductores que son hombres y mujeres. Pero, a pesar de que él ve una cantidad igual de cada uno, él estará consciente de que sólo las mujeres malas conducen y los hombres buenos conducen.

Este es un mecanismo de seguridad en nuestro cerebro para confirmar que tenemos razón y para aumentar nuestro ego. La parte interesante viene cuando te das cuenta de que esto funciona para todo!

Cuando pensamos en las cosas positivas, lo grande que es el mundo y lo asombrosa que es nuestra vida, vemos más pruebas de ello en el mundo real. Lo que podría considerarse normal se considerará grandioso en este punto de vista. De la misma manera que cuando pensamos en lo malo que es todo y en cómo la vida va en contra de nosotros, vemos los eventos normales como negativos y los pequeños problemas como gigantescos.

La mejor manera de utilizar esto a nuestro favor es pensar en cómo queremos que se vea el mundo. Porque encontramos la prueba de todo lo que buscamos, depende de nosotros decidir cómo queremos ver el mundo. Si no lo hacemos, otra persona decidirá por nosotros.

Usar esto efectivamente puede llevar a una vida más feliz, llena de gratitud y asombro. Pero se necesita práctica y esfuerzo.

El movimiento crea emoción.

Es un tema de investigación común en psicología y ha sido estudiado en muchos aspectos diferentes. La más popular es «Cómo sentirse más seguro». Los estudios en esta área han demostrado que cuanto más espacio ocupe, más seguro se sentirá. Cuando se siente, siéntese con las piernas abiertas y los brazos extendidos, cuando esté de pie, póngase de pie, de pie, alto y ancho.

Lo que es aún más sorprendente que estos hallazgos es el hecho de que esto funciona con cada emoción. Siempre que quieras ser feliz, excitado, confiado, sexy, cariñoso, o cualquier otra cosa, sólo piensa en lo que una persona con esas cualidades haría. Imagina a esa persona en la misma situación: ¿Cómo actuarían? ¿Qué dirían ellos? ¿Qué pensarían ellos?

Hágase estas preguntas y luego simplemente copie a esa persona en su cabeza. Dependiendo de cómo te muevas y te comportes, tu cerebro activará las áreas de tu cerebro que corresponden a la emoción que representas y liberará las hormonas correspondientes para que te sientas así.

Pruebas de Realidad.

Muchos de nuestros problemas diarios surgen de que pensamos demasiado. Hacemos los problemas más grandes o más pequeños de lo que realmente son y necesitamos la ayuda de estas estrategias para ver la realidad. Sin esto, no podemos resolver el problema porque nos asusta demasiado intentarlo, o pensamos que el problema no es tan grande y no creemos que valga la pena resolverlo.

En Reality Testing, los psicoterapeutas animan a los clientes a mirar sus problemas objetivamente y a retroceder a los pensamientos negativos y analizarlos. Algunas maneras comunes en que tendemos a hacer esto son:

Sobregeneralización. Pensar que un evento negativo conducirá a más y más eventos negativos es algo que no podemos saber. Generalizamos el significado de lo que sucede aunque no tengamos ni idea. En vez de eso, piensa que esto es un evento, punto. Es sólo un evento y el siguiente evento está completamente separado de él. Aunque en su experiencia ese no haya sido el caso, si piensa de esta manera entrará en más situaciones sintiéndose empoderado y creerá en su habilidad para cambiar los eventos.

Comparado con otros. Esto es algo muy común. Para ser honesto, no tenemos idea de lo que la otra persona ha pasado para llegar allí. Puede que hayan trabajado 18 horas diarias durante el último año, llorando y sudando, para llegar a donde están hoy. No asuma que llegaron a donde están con el mismo esfuerzo que usted. No tiene sentido compararse con los demás porque, a menos que hayamos vivido toda su vida, no tenemos ni idea de lo que les costó llegar hasta allí. Incluso si nos dicen que tendrán una percepción sesgada y la recibiremos a través de nuestro punto de vista, que también sesga la realidad de la misma. En vez de compararte con otros a tu alrededor, compórtate con lo que eras hace un mes o un año. El único punto de referencia real que tienes es un yo pasado.


Culpar a los demás. Queremos hacernos la vida más fácil. ¿Y qué es más fácil que decir que no tenemos la culpa de nada de lo que sucede? Es tan fácil empujar la culpa sobre los demás, o sobre la vida misma, porque ellos no pueden defenderse a sí mismos. Cuando culpamos a otros por nuestra desgracia, los terapeutas intervendrán y comenzarán un cambio de paradigma con los clientes. Animan a los clientes a asumir la responsabilidad de todo por un tiempo. Obviamente esto puede llevar al otro extremo, pero lo importante es dejar primero el hábito de culpar a los demás. Cuando nosotros mismos asumimos la responsabilidad, es más probable que actuemos para corregirla.


Pensando en «Todo» o «Nada». Para superar esto debes ser muy preciso en lo que dices. Así es también como muchas peleas empiezan con las parejas. Frases como «Siempre haces esto» o «Nunca haces eso» conducen a una percepción sesgada de la realidad. En su lugar, piense en la frecuencia con la que ocurrió algo en la última semana o el último mes y cuente el número exacto. Esto eliminará el pensamiento extremista, acercándolo a la solución del problema.